En 1996, un oficial brasileño y un periodista sueco se adentraron en el Amazonas para documentar a la tribu aislada de los Korubo, atrapada en conflictos territoriales. Inicialmente aclamado como un avance heroico, el material exige ahora ser reexaminado. El filme revela los costes ocultos del “descubrimiento”, confronta el legado colonial y expone las repercusiones a largo plazo para los Korubo.