Durante más de cincuenta años, Numakage, una piscina pública suburbana de Tokio, ha sido punto de encuentro de personas mayores, familias y comunidades de cruising gay. Ante su demolición, pese a la oposición local, la película recorre el duelo colectivo a través de las cinco fases de Kübler-Ross, cuestionando una pérdida habitualmente reservada a la muerte humana.